He estado haciendo unos retoques al blog para que aparezca como entrada de inicio aquella en la que presento mi cortometraje, por si aquel que visita este lugar le interesa ver el corto y nada más. Le he incluido algunos fotogramas porque tanta palabra lo hacía algo seco. También he decidido prescindir de las entradas en las que hacía críticas de películas. Llevo tiempo sin escribir ninguna reseña y no sé cuando será la siguiente, pero si la publico no será en este blog, que de momento quiero que tome un cariz más personal. Espero que os guste.

A la luz de un candil

A la luz de un candil

Pero vamos a la faena. Algunos (unos pocos) se preguntarán dónde leches he estado metido todo este tiempo. La respuesta es sencilla: Escribiendo. Llevo enfrascado ya varios meses en la elaboración de mi primer proyecto de largometraje llamado “COLONOS”, un drama post apocalíptico en el que una joven superviviente incapaz de estar sola tendrá que hacer frente a un nuevo mundo en el que no encaja, sumergida en una naturaleza bella y salvaje que le es ajena, aprendiendo lo difícil que es empezar una nueva vida. El primer hito en este largo proceso es tener un primer borrador (convenientemente registrado para evitar sorpresas) que se pueda dar a leer para que, partiendo de ese punto, se puedan realizar todas la revisiones necesarias hasta tener un guión definitivo. En esa tarea puedes intervenir tú si quieres. No tienes más que enviarme un correo a mobemento@hotmail.com y te enviaré una copia del guión para que lo leas.

Todo el proceso desde que empecé a madurar la idea el año pasado hasta ahora ha sido apasionante. Y sorprendente. Por un lado porque te das cuenta de que sin la tozudez suficiente para que un ser caótico como yo se ponga erre que erre todos los días a escribir, la cosa no tira adelante. Es decir, constancia. Por otro lado ves que lo que es escribir escribir, es decir, el guión escena a escena con sus diálogos, no es más que una pequeña porción del proceso, la consecuencia de una elaborada y desarrollada planificación anterior, lo que tampoco garantiza un buen hilado del guión. Sorprendente es llegar a un punto en el que tienes un plan para tus personajes, pero ellos parecen tener vida propia y tiran para otro lado, no les gusta que los maniates y todos quieren protagonismo. En definitiva, que uno se da cuenta de lo que aprende cuando se pone en acción, a materializar las ideas y eso mismo te hace ver la línea del horizonte, lejana e imposible de alcanzar. Resulta a la vez apasionante y abrumador empezar a comprender todo lo que me queda por aprender todavía de este oficio.